Avelino
Hernández Lucas,
nació
en el pueblecito soriano de Valdegueña,
(1944).
Estudió
Filosofía, Literatura, Historia, lo que le dejaron de Derecho...
porque, como muchos, hubo de incorporarse a la tarea
inaplazable de quitar de este país la losa de lo viejo.
Después, cuando fue tiempo de construir, como muchos,
recuperó
raíces y volvió al campo de la Cultura.
Contador
reconocido de las cosas de Castilla - premio Miguel Delibes-, viajero
incorregible, degustador de espacios plurales, recaló finalmente
en el Mediterráneo (Selva, Mallorca),
donde
en sosiego y sin prisas siguió edificando
su
obra literaria hasta el verano de 2003.
Ésta
abarca los ámbitos de la narrativa, la literatura de viajes, el
ensayo y la literatura infantil y juvenil. “Campodelagua”, “Crónicas
del poniente castellano”, “Cultura y municipio”, “Cultura y desarrollo
en el mundo rural”, “Eva y Tania”, “Conspiración en el Parque del
Retiro”, “Silvestrito”, “Una vez había un pueblo”, “Amigos”...
, “Soria, Donde la vieja Castilla se acaba” (1984), “Aún queda sol
en las bardas” (Ensayo, 1984), “Historia de San Kildán” (1987),
“La sierra del Alba” (1989), “El Aquilinón” (1993), “El día
en que lloró Walt Whitnan” (1994), “Una casa en la orilla de un
río” (1998), “Los hijos de Jonás” (2001),
“La
señora Lubomirska vuelve a Polonia” (2003).
Recomendamos
"Soria, Donde la vieja Castilla se acaba", notas para viajar por las tierras
de Soria y apuntes para pensar desde allí en Castilla, en particular
el capítulo dedicado a Tierragreda.
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