|
A Nietzsche, nuestro maestro
A cien años de su muerte |
|
Hay muchas cosas que no quiero saber. La sabiduría marca límites hasta al conocimiento. El Crepúsculo
de los Idolos
¡Guerrero de las esferas
divinas,
probaste que el filo de tu ironía es irrompible. Probaste también que no es preciso tanta lucidez, que toda gran creación surge de una inmensa oscuridad! Ponerse a martajar el teclado
de un piano
No se percataron tus contemporáneos.
Naciste carente de la noción
de límite,
Temo que no aprendiste nada,
Fuiste capaz, (como todo
gran creador), de inventar
Eso de que fuiste huérfano
es una mentira.
Seguiremos interrogando a
tu Zaratustra. ¿A quién más
En cuanto al piano,
|
Evocación
de NietzscheEras
Neurótico.
Llegaste hasta la cima de la montaña. Ni en la altura pudiste ser pasivo. Te pusiste a golpear al azar con tu Enorme puño. ¡Qué instante más determinante! Rompiste un remanente de aguas cristalinas. Los espíritus sedientos hemos abrevado En esas aguas. Odiaste a Kant, con la misma
intensidad
¿Y qué de los
dialécticos?
Managua 19 de Agosto de 1992 |
Inicio |