Eclipse solar del 15 de enero de 2010.
 

Según sugiere Lucrecio en su poema didáctico Sobre la naturaleza de las cosas (V 969-75 y 1183-93) algunos filósofos antiguos creían que los hombres primitivos sentían pavor de que la noche llegara, pues pensaban que tras la puesta del sol éste quizás no amanecería más. Este miedo innato, propio del despertar de la consciencia humana, cuando tierna e ignorante estaba llena de incognitas y de misterios, dio lugar a numerosas supersticiones religiosas y a suposiciones de todo tipo.

Y si este temor habitual hacía a los hombres levantar oraciones al sol, como dios de la luz y la serenidad, cuando a destiempo se ocultaba por un eclipse, el terror entonces les poseía, considerando que había llegado el fatídico momento, en el que no volvería más y les sumiría en una noche eterna, repleta de peligros y causante, a la postre, de una muerte siniestra.

Temían, en el mejor de los casos, que el ciclo natural se subvirtiera y que ya nada volviera tampoco a ser igual. El mundo ordenado, aunque cruel, cambiaría y en su lugar amanecería otro diferente, uno al revés.Y el primer ejemplo de esta creencia, es precisamente el fragmento 74 de Arquíloco. En él el poeta de Paros alude al eclipse solar que tuvo lugar el 6 de abril del 648 a. C., uno de los primeros de los que tenemos noticias.

Explica cómo Zeus, por ser el dios de los fenómenos meteorológicos y soberano del Olimpo, produjo un eclipse que lleno de temor los pechos humanos, quienes ante aquel acontecimiento creyeron que ya nada volvería a ser igual. El poema se abre precisamente con el relato del eclipse y las sensaciones que produjo, luego siguen una relación de impossibilia (imposibles)o adynata, según su equivalente griego. Estos adynata son la expresión de los cambios radicales que, a su parecer, se producirían.

El esquema del texto vendría a ser así:

  1. Introducción: el eclipse de Zeus y miedo de los humanos (1-4).
  2. Impossibilia-adynata:
    • Idea del trastorno de la realidad (5-6a).
    • Las fieras en el mar y los peces en la tierra (6b-8a).
    • El mar en la tierra y la tierra en el mar (8b-9).