"Mundo ideal"

Roberto Cacho

Hubo una época en la que el mundo era un sitio ideal:
los problemas no existían, todo a todos daba igual.
Si el hambre llama a tu puerta, llueven panes sin cesar.
Las farolas son de chorizo, puedes comer hasta hartar.
Tienes un mejor amigo en cada habitante del planeta, (5)
que siempre para desayunar te ofrecerá una galleta.
Los ríos son de vino, las orillas de queso.
Los árboles, de jamón, y de postre un par de besos.
Las estrellas son de miel, la luna, de membrillo,
el sol, un melocotón. Todo, limpio, no hay cepillos. (10)
Los prados son espaguettis, la tierra roja, tomate,
la nieve es salsa carbonara y el barro sabe a chocolate.
Marte es una ciruela, Júpiter es nactarina,
Plutón es una sandía, Saturno una mandarina.
Los animales hablan contigo, compañeros inseparables, (15)
la electricidad es infinita y no te dan calambres los cables.
Se respira bajo el mar, se cabalgan los delfines,
los langostinos cocidos, a tu boca, saltarines.
El aire huele a colonia, los malos humos no están,
los coches van con agua, la lluvia acida es champán. (20)
La calidad de vida es igual para todos,
la gente no se hace daño, no hay tiritas pa' los codos.
Para viajar a algún sitio solo lo tienes que imaginar,
pasarás de estar en el Polo y en un segundo en Trafalgar.
Los desiertos son de azúcar, las tormentas, una fiesta, (25)
los horarios son pa' na y bien larga es la siesta.
La música vuela en el aire, las calles son juergas,
son bailes, carnavales todo el año. Pasa lista no falta nadie.
La fantasía a flor de piel, yo un pirata con mi loro,
así fue esta gran época llamada la edad de oro. (30)

"Aquí tumbado"

Juan Manuel Rodríguez Aranda

¡Oh, qué bien se está aquí tumbado!
Para un lado y para otro
se menea suavemente mi hamaca.
Corre la brisa y roza mi piel,
cantan los pájaros al atardecer. (5)
¡Qué agua más fresquita
recorre mi garganta y
llega a mi barriguita!
Miro a un lado y hay tranquilidad,
miro al otro y estas tú: (10)
mi vida, mi amor,
esa mujer preciosa que está siempre a mi lado
¿Qué más puedo pedir?
Un buen descanso,
una bebida fresquita, (15)
la mejor compañía del mundo,
esto es el paraíso,
del que nunca me quiero ir.

"Vacas gordas"

Isabel López González

Hace un tiempo
el mundo era perfecto.
No había guerra,
ni había crisis,
no había penas, (5)
todos eran felices.
En cada pastelería donde entrabas,
te regalaban unos lacitos.
En cada tienda donde ibas,
te regalaban unos zapatitos. (10)
Todo el mundo con trabajo
y con coches caros.
Nadie pagaba hipoteca,
todos tenían perras.
Pero este tiempo se pasó, (15)
el mundo perfecto se acabó.

"Paraíso"

Miguel Ángel Rico Blanco

Sin comerlo ni beberlo
llegué un día a ver
el paraíso más bello
que nadie podía creer.

El sol radiaba con gran alegría, (5)
las nubes eran grandes
y nunca, nunca llovía.

No existía el dinero
ni la felicidad.
Los humanos eran buenos, (10)
no sabían de maldad.

Los animales estaban domados,
hacían lo que querías:
si les mandabas un recado,
enseguida te obedecerían. (15)

No había reinas ni reyes,
todos eran iguales.
Tampoco existían las leyes,
pues todos eran normales.

¡Oh, precioso paraíso, (20)
quien volviera a visitarte,
para quedarme allí quieto
y así poder observarte.

"Noche de estrellas"

Elio Julio López Dávila

Una noche de estrellas
la vida me invitó
a ver una cosa tan bella
que no podía decir que no.

Resulta un paraíso (5)
lleno de mujeres hermosas.
Y por cada flor
nace una mariposa
de un distinto color.

Se escucha música buena (10)
en casi todo momento,
no hay tiempo para penas,
ni para lamentos.

Disfrutando del shock (15)
aquí me quedo.
De este paraíso
yo ya no me muevo.

"Romance dorado"

Johanna Tabares Ortiz

El dinero usaba
como si de un rollo de papel
se tratara.
Tiraba y tiraba, pero
nunca se gastaba. (5)
Nunca había trabajado,
parecía que del cielo
caían los ducados.
Un día se vio acorrolado:
tanta deuda contraída (10)
era como un insecticida,
para un débil invertebrado.
De comer ricos helados,
a apenas comer un bocado;
de dormir arropadito (15)
a quedarse "pajarito";
de comprar ropa de marca
a estar a ver si algún coche aparca.
Como cambia su oficio,
ahora vive en un hospicio. (20)
Ahora pelea como un "jaguar",
antes él lo conducía,
era el auto que tenía.
Ahora no monta ni en "guagua".
La vanidad y el despotismo (25)
son enemigos del ascetismo,
y el apropiado turismo
para llevarte al racismo.
Son fáciles espejismos,
no te dejes embaucar, (30)
pues cuando te unes a ellos,
mal has de acabar.
Torres más altas cayeron,
le decía la gente,
cuida bien tu dinero, (35)
sé y no aparentes.
Todo eso recordaba,
cuando tan mal se veía,
se lamenta de lo hecho,
en su suerte ya no creía. (40)
Tarde pero a tiempo,
él aprendió la lección.
Mientras está de “gorrillas”,
el conductor que aparca
de él se lamenta, (45)
y en lugar de darle una moneda,
su historia le cuenta:
-"Yo era aquel desafortunado,
que un agosto dio a tu puerta,
tu rico y orgulloso, (50)
tenías dinero a espuertas,
me humillaste y me dijiste,
me has estropeado la siesta.
Hoy te veo aquí en el parking,
no me alegro de tu suerte, (55)
solo voy a recordarte,
algo que saber debes:
no es más rico quien más tiene,
sino quien menos necesita,
no es más rapido quien más corre, (60)
sino quien menos cae en la pista.
Él ahora se lamentaba,
de no haber sido altruista,
pues ahora no era nada,
antes fue capitalista. (65)
El conductor que le contó,
ahora era cocinero,
el mejor restaurante tenía,
de todos los cercanos pueblos.
Le ofreció un trabajo, (70)
para salir de su agujero,
ahora no bebía las copas,
sino que las servía
al ejercer de camarero.
La vida es como una noria, (75)
no presumas por si algun día careces,
pues uno nunca sabrá,
de quien va a poder necesitar.
Pues de mucho oro llevar,
a de herrero trabajar (80)
en un instante pasarás,
sino no eres cauteloso.