ÓLVEGA 

Encantados de conocerte 

Pulmón de la comarca de Somontana del Moncayo es la villa de Ólvega, localizada al noreste de la provincia de Soria, encrucijada de culturas y punto estratégico que abre las puertas de Castilla a Aragón, Navarra y La Rioja.
Moderna y cosmopólica con 3.400 habitantes, 1029 metros de altitud y 99 Km2 de término municipal. A 46 kilómetros de Soria, 118 de Zaragoza, 50 de Tudela y 30 de Tarazona.Situada en la ladera oeste del Moncayo, rodeada de montañas, en medio de un gran valle, Ólvega aparece a los ojos del visitante a la vez sumisa y esplendorosa, dejándose divisar hacia el norte los muros de la antigua Augustóbriga, salida natural del valle.
Esta población nace al desaparecer la Augustóbriga romana, debido al empuje de los pueblos bárbaros durante el siglo V. Alfonso I el Batallador de Aragón arrebató Ólvega a los moros. En el umbral de la Edad Moderna se sucedieron las guerras fronterizas entre los reinos cristianos. El incendio de su castillo, durante estos enfrentamientos, dio origen a su  escudo municipal, un castillo en llamas. Bajo el reinado de Carlos V. Fue nombrada Villa  de Realengo.
 
Se oye decir que Ólvega es la "niña del Moncayo", un cariñoso apelativo que los habitantes de la villa han dirigido, desde siempre, a su localidad, tan estratégicamente enclavada. El núcleo de población se encuentra situado entre el magestuoso Moncayo, guardián permanente de Ólvega, la sierra del Madero, la vulgarmente llamada Sierra hasta el Madero y las Peñas de Toranzo, conformando la magnífica cuna del triásico.
La villa nació en el cuenco de estas tres montañas, a los pies de un paraje inolvidable, donde la perfecta compenetración entre el hombre olvegueño y su tierra ha dado lugar, a través del tiempo, a la creación de una población especial, distinguida por su carácter abierto y porte castellano.
La vida de Ólvega gira en torno a la industria y el deleite de sus parajes naturales. La primera muestra del desarrollo industrial de la villa data de tiempo inmemorial con la explotación de sus minas de hierro. La construcción de la vía estrecha de ferrocarril Ólvega- Castejón, a principios de este siglo, para transporte del rico mineral a los altos hornos de Bilbao, fue el comienzo de una gran a ventura empresarial.
El movimiento industrial más importante de la villa se produjo en los años 60, con la instalación de fábricas de productos cárnicos, entre las que destaca muy especialmente por su renombre: Industrias Revilla. Reciantemente, y bajo el influjo del efecto denominado por el ilustre catedrático de economía Ramón Tamanes "modelo Revilla", han surgido modernas y prósperas empresas como  Delphi Colvegasa y Levi´s.


 
RETAZOS HISTÓRICOS DE LA VILLA DE ÓLVEGA
 
 El primer documento en el que aparece el nombre de Ólvega, data del año 1935. Se trata de un documento en el que el Rey Alfonso VII hace una donación al Obispo de Sigüenza. En dicho documento aparece Ólvega como punto de referencia para ubicar el poblado de Salas.
Así mismo aparece en otros documentos redactados en latín, de 1136, 1144 y 1179. En casi todos ellos se escribe "Olbegam".
La etimología del nombre de Ólvega es un tanto problemática. Para llegar al nombre, se parte de dos hipótesis. La primera sería que Ólvega, simplemente podría ser un nombre vasco que procedería de "Oladeaga" y significa "Herrería alta" para otros. Debiéndose este nombre a la existencia de ricos yacimientos de mineral de hierro. Un mineral de excelente calidad que pudo tener mucho peso a la hora de denominar el lugar.
La segunda hipótesis etimológica se debería a que el pueblo de Ólvega nace cuando desaparece la Augustóbriga romana (Muro), a principios de Siglo V después de Cristo y Ólvega sería la heredera del nombre.
Augustóbriga es una palabra compuesta de "Augusto" y "Óbriga" que significa "Ciudad de Augusto". Y la hipótesis se basa en la similitud que existe entre "Óbriga" y "Ólvega", y que su transformación filológica no resulta difícil de justificar.
Otro dato de gran interés es la concesión del título de Villa a Ólvega. Esta concesión se debe al Emperador Carlos V.
Carlos V escribe el 16 de Marzo de 1556 una carta de privilegio por la que concede a Ólvega su exención jurisdiccional de la Villa de Ágreda y le otorga el título de "Villa de Realengo", con todos los derechos, insignias, libertades, preeminencias y prerrogativas correspondientes.
Esta carta es el documento municipal más antiguo y de mayor realce de esta villa, tiene forma de códice y consta de 6 folios de pergamino de cuero. Puede considerarse como el Acto Constitucional de la Villa de Ólvega. Cada página del texto tiene 48 renglones, menos la primera que consta de 41 y la última que solo tiene 12. Al pie de cada página se ven las rúbricas que atestiguan su autenticidad. Y en la página final se cumplimentan todos los requisitos para su legalidad.
En la portada tiene una interesante miniatura en colores, en su letra inicial. Esta es una D mayúscula azul ribeteada de hojarascas de roble doradas. En el centro de dicha D, hay una cigüeña de varios colores. Y el resto de la página se acompaña de filigranas e ilustraciones doradas de gusto renacentista.
Casi un siglo antes de que Carlos V concediera a Ólvega el título de Villa, concretamente en 1474, acaeció un hecho histórico, que demuestra el talante de la raza de sus antepasados.
El hecho concreto es que: "Ólvega, dependiente de Ágreda, se negó a la obediencia del Duque de Medinaceli, duque que había recibido del Rey Enrique IV la Villa de Ágreda y su tierra, como recompensa por los servicios prestados al Rey. El monarca, que estuvo personalmente en Ágreda intimó a sus vecinos a la obediencia al Conde de Medinaceli, bajo severas penas. Pero sus habitantes rechazaron al conde; y como este tenía sus estados tan próximos, decidió atacarles para someter por la fuerza a sus gentes. Así las cosas, se sucedieron levantamientos, revueltas y desobediencias al Conde. Por lo que Enrique IV tuvo que revocar la donación de la tierra de Ágreda al Conde de Medinaceli. Sin embargo éste seguía hostigando estas tierras. Y como no se atrevía a atacar directamente a Agreda, descargó el Con de toda su ira sobre Ólvega.
Y "El Conde de Medinaceli vino a Ólvega, y la combatió poniendo fuego a la puerta de una Torre, donde todo el pueblo estaba retraído con personas y haciendas, que a recibirlo por Señor por fuerza. Fueron las llamas tantas y tan bravamente encendidas, que se encendieron los de dentro; y unos con otros ardiendo, los fuegos sacaban los cuerpos muertos, espiraron las ánimas de los cuerpos, y ellos vueltos cenizas, cesó el lloro de los que por su libertad murieron. Y así el duque se volvió sin de ellos haber victoria. Así que tuvo que dejar a las gentes de Ágreda en su propia libertad, quedaron venciendo y defendiendo las almenas donde hoy viven libres". Esto sucedió el 14 de Marzo de 1474, de ahí que los historiadores dominen a Ólvega la segunda Numancia, y relaten: "El duque abandonó a esta segunda Numancia sin lograr la victoria".
 

MONUMENTOS

IGLESIA STA. MARÍA LA MAYOR

ERMITA DE LA VIRGEN DE OLMACEDO
 
    Situada a dos kilómetros de la villa se encuentra el más tardío de las construcciones románicas de la provincia. Ermita muy humilde y sencilla, de cruz latina y ábside semicircular. Su nave está abovedada en cinco tramos distintos por fajones sobre pilastras. Su planta de cruz latina no es común del románico soriano, pero su proximidad con Aragón hacen comprender que su estructura sea una variante aragonesa del tipo corriente de cruz latina.
 
 
ERMITA DE SAN ROQUE
 
    Como estaba fuera de la villa, sirvió de  lazareto en tiempo de epidemias. Estaba ubicada en un parque, cuidado y delicioso (1961), en el que llama la atención un olmo corpulento, más que bicentenario, y hoy seco por desgracia. No se puede olvidar que los Patronos de la Villa son la Virgen de Olmacedo y San Roque.
Su nave y bóveda se remontan al siglo XII, el resto al siglo XVII. De planta rectangular levantada sobre peña viva. Su retablo barroco data del primer tercio del siglo XVII.
 

ERMITA DE LA SOLEDAD
 
    En sus orígenes, fue el clásico humilladero que solía existir en la entrada principal de los pueblos. Por aquí, se ubicaba una de las principales entradas a Ólvega - La Puerta de las Losas- , camino de Ágreda, antes de existir la carretera.
El del siglo XVII, de planta rectangular a la que se le unió un pórtico. La ermita es de mampostería con piedras talladas en las esquinas. El retablo es barroco tardío con columnas salomónicas. En su interior se guardan los Pasos de las procesiones de Semana Santa.
 
 

ERMITA DE LOS MÁRTIRES
 
    Fechada pasados los albores de siglo XIII, fue destinada a ser panteón, mausoleo y sepultura santa de los hijos menores del lugar. Es un templo muy vinculado a la historia y a los destinos de la pequeña aldea que fue Ólvega en la época medieval, y en la leve prominencia del lugar debió nacer el pueblo.
Planta rectangular. La puerta principal consta de dos arcos apuntados. Alberga la Virgen de los Mártires de traza gótica, así como una imagen barroca de San José con el Niño.
 

ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ
 
Está situada en el valle de Araviana. Aquí existió un pequeño poblado llamado Culdegallinas, cuyo nomnre figura históricamente en el siglo XIII. Por detrás de la ermita, existieron pequeños hornos de fundición de hierro en los que todavía se ve algunas escorías. Así mismo, debió pasar por aqui algunas escorías. Así mismo, debió pasar aquí una acequia, que lleveba agua al molino de Almagre de Ólvega, haciendo ya el trasvase de una cuenca a otra.
 

LA ERMITA DE SAN MARCOS
 
 Fué iglesia, o parroquia en otro tiempo, del poblado que se llamó San Juan de Campicerrado, ya que estaba dedicada al precursor del señor. Hoy no queda de aquel poblado nada más que la iglesia, pero su disfrute sigue vivo con la romería, en el domingo siguiente a la festividad de San Marcos.
 
 


 ÓLVEGA POÉTICA
 
    Su encanto, tradición y leyenda han sido reflejadas por las plumas de Azorín, Gerardo Diego, Bécquer, Machado, Gaya Nuño, Gómez Lozano y tantos otros.
"ÓLVEGA, barbacana de Castilla, una conjunción entre tradición y progreso"
 
 

COSTUMBRES Y TRADICIONES
 
Semana Santa Destacan las procesiones del Jueves y Viernes Santo. Son notables los lamentos o coplillas de Lope de Vega, que se cantan en estos días. Dan colorido los "Pasos", la cofradía de la Vera Cruz y los "romanos" y "nazarenos" o "penitentes".
Romería de San Marcos  (Domingo siguiente al 25 de abril, junto a la ermita del Santo). Misa, folclore, juegos de chapas, cross popular y ranchos. Atrae a miles de olvegueños y personas de fuera.
Fiestas de la Virgen de Olmacedo (Fin de semana de la Ascensión hasta el martes siguiente, día rande de la virgen y la patrona). Ofrenda floral a la patrona con el traje regional y tradicional subasta. Romería festiva a la ermita diez días antes, el sábado por la tarde, con reparto de chorizo, pan y vino). Típicas coplillas a la Virgen.
Fiestas de la Juventud. Organizadas por los propios jóvenes, a través de su Asociación. 36 horas consecutivas vividas con gran intensidad el primer fin de semana de agosto, congregan a cientos de jóvenes de toda la provincia. Destacan sus verbaenas, gaiteros, bocadillos y chocolatada gratuitos y la quema de pañuelos y de la mascota de las fiestas: El Bulinga.
Fiestas mayores de Septiembre, (Del 13 al 18 de Septiembre).Pregón, verbenas, charangas y terrizos. Encierros y vaquillas, concursos culturales y otros. Típicas chuletadas de cordero en las calles y el 18, la gran comida del toro servida por los Quintos y que congrega a cientos de personas en la Plaza de España.
 


SERVICIOS
 
Colegio, guardería infantil, piscinas, pistas de deportes y campos de fútbol, emisora municipal y televisión local, club  y residencia de ancianos, centro de salud, academias de inglés y música, locales de ocio y cultura, casa de la juventud, biblioteca, parques y hoteles, parque infantil de tráfico.
Caza menor, numerosas actividades deportivas y culturales, zona de ambiente joven y típica cocina castellana.
 


VISITA GUIADA
 
 
    La mejor manera de conocer la esencia misma del espíritu olvegueño es paseando por sus calles y plazuelas, conociendo a sus gentes y sus costumbres, y, disfrutando de un ambiente cordial  y acogedor.
Deseamos proponerles una ruta sencilla y que recorre los puntos principales de la villa, pero somos conscientes de que ustedes mismos podrán mejorarla cuando estén presentes en su interior. Porque lo bonito no es leer o imaginar, sino vivir el calor de su pueblo y su gente, y gozar de las infinitas ventajas que Ólvega ofrece a los amantes de la naturaleza., del senderismo, de los paseos a caballo o en bicicletao, simplemente, de la paz y el sosiego.
La ruta urbana puede iniciarse en la Plaza de España, centro neurálgico del casco viejo y de Ólvega, que acoge el edificio del viejo Ayuntamiento, hoy remodelado, y que conserva parte de su fachada y balconada. En la misma plaza, se pueden contemplar bonitas casas con escudo en sus fachadas, que les transportarán a otra época, haciéndoles recordar las viejas casonas del siglo XIX. Una de las más singulares es la Casa de los Pereda con el escudo heráldico de la familia ensalzado en la fachada.
LA ruta continúa por una estrecha calle llamada Zocodóver que nos llevará hasta la ermita de Los Mártires, que fue el centro de la primitiva aldea medieval, a cuyo derredor ha ido creciendo la actual Ólvega. A continuación, en la calle Mayor, se halla el viejo palacio de los Salcedo, hoy remozado. Siguiendo la línea que traza la calle Mayor, a la izquierda, llegarán a la calle de San Antón y de aquí, a la iglesia parroquial de Santa María la Mayor. La excursión a través del corazón de Ólvega continúa por la calle de La Iglesia, y que conduce a La Solana y, a través de unas escalerillas, llegaremos a la calle Fuente del Suso. Se trata de una zona tranquila y peatonal de exquisito gusto, que destaca por su cuidado aspecto.
Nuestra próxima cita es con el "Parque de las Escuelas", al que llegarán tras cruzar el paso peatonal. Los amantes de la botánica serán felices en este enclave agradable y tranquilo, que cuenta con una amplia variedad de especies.
Las modernas construcciones que flanquean las avenidas de Soria y Madrid, les darán una idea de la expansión experimentada por Ólvega en las últimas décadas, y que constraste con las casas solariegas del casco viejo.
Junto al parque Infantil de tráfico se encuentra la Ermita de San Roque, construida sobre una peña.
La fábrica de embutidos Revilla es otra de las joyas de Ólvega, por las repercusiones sociales y económicas que la apertura de la empresa y su excelente consolidación han tenido en la villa. Les recomendamos una breve visita, que será, además, recompensada. Seguidamente, y si así lo desean, podrán descansar o tomar un aperitivo en el hostal- restaurante Los Infantes.
Desde allí mismo podrán admirar el centro cívico de Ólvega, dotado de polideportivo, piscinas, pistas de tenis , casa de la juventud, colegio público,centro de salud, guardería infantil y el nuevo ayuntamiento, todo ello en la Plaza de la Constitución.
Extramuros de la ciudad podrán visitar la ermita románica de San Marcos, la ermita de la Virgen de Olmacedo, patrona de la Villa, la ermita de San Bartolomé en el valle de Araviana, donde los siete infantes de Lara libraron batalla y encontraron la muerte. Igualmente atractiva es la Ermita de La Soledad.
Obligado es visitar el parque eólico Sierra del Madero, que cuenta con cinco miradores que ofrecen hermosas vistas de la extensa comarca. El lugar ha sido dotado de infraestructura turística, rutas de senderismo y una original escultura a Eolo, Dios del Viento.
 


RUTAS DE SENDERISMO A PIE, EN BICICLETA Y A CABALLO.
 
Partiendo de Ólvega y, a través de cinco rutas de senderismo, debidamente señalizadas, podrán adentrarse y recrearse con los bellos paisajes de que ofrece la naturaleza y las magníficas vistas de su paisaje.
La ruta del viento les llevará hasta la cumbre de la sierra del Madero, a 1500 m de altitud. Si el día es despejado podrán divisar los Pirineos. En su cima emerge el primer parque eólico de Castilla y León, su impresionante vista bien merece el esfuerzo de llegar hasta este lugar. En el descenso apreciarán la belleza y encanto de la vieja mina de hierro y podrán compemplar un precioso lago que emerge de las entrañas de la mina. Beberán agua fresca y cristalina en la fuente del mismo nombre. La vía vieja del ferrocarril minero les llevará hasta la Fuente de la Cascarrera, donde podrán descansar. Siguiendo el frondoso robledal jalonado de praderas y arroyuelos, llegarán de nuevo a Ólvega, después de haber recorrido 11 Kilómetros por el paraíso.
    La Ruta de los fósiles les permitirá, durante cuatro horas, reencontrarse con la historia. La calzada romana, tantas veces transitada por el Rey Felipe II, los castros celtibéricos de El Castillazo y la Hoya del Mesado o Muela, y los amonites y trilobites que puedan encontrar en las laderas de Juan Cañón, serán algunos de los atractivos que les esperan en esta ruta.
Extensos pinares salpicados de encinas, serán los principales protagonistas de la Ruta de Campiserrado. Después de hora y media, a la mitad del recorrido, encontrarán la ermita románica de San Marcos, con una portada digna de ser admirada.
La otra vertiente olvegueña les permitirá recorrer, por excelentes caminos, una gran masa forestal, presidida por la majestuosidad y elegancia de las encinas, que tan buena sombra dan. Esta es la ruta de los encinares, y en poco más de dos horas, habrán recorrido ocho kilómetros de distancia.
Hablando de Ólvega y su patrimonio medioambiental, no podía faltar la ruta del Moncayo, que le acercará hasta el pié de tan majestuosa montaña en la Cueva de Ágreda, desde donde podrán iniciar u ascensión, para culminarla a 2.315 metros, en el cerro de San Miguel.
Un precioso y cuidado Camino Verde, repleto de árboles ornamentales y frondosa vegetación, les llevará hasta la ermita de la Virgen de Olmacedo. Desde allí, podrán adentrarse en el Molino de Almagre, paraje de singular belleza, apropiado para pasar un día de campo.
El encanto y misticismo que ofrece el paisaje olvegueño a sus visitantes, no ha pasado desapercibido a grandes poetas y así, privilegiadas plumas como las de Becquer, Machado, Azorín, Gerardo Diego, y Gaya Nuño, han ensalzado sus excelencias.
Todos los senderos son aptos para realizar rutas en bicicletas y quien los desee, podrá acercarse hasta el Club hípico, y, a lomos de dóciles caballos, sumergirse en el bucolismo de las sierras olvegueñas.
De regreso y para saciar el apetito podrán elegir entre las patatas rellenas, las fragatas y los portaviones, pinchos típicos que con tanto cariño cocina Pili, en el Bar los Cuatro Ases. A un paso, en el Bar Cactus, podrán degustar un exquisito bacalao rebozado, y el el Bar Miñarro, les servirán con sumo gusto, unos deliciosos mejillones, o si li prefieren, unas patatas bravas. Después de esto, pueden acercarse a "hechar la partida" o tomar un café al Happy.
Para redondear esta dulce jornada, nada mejor que acercarse por Pastelería Mila y degustar los típicamente olvegueños, "zampaditos". Dulces a base de mazapán y nueces, bañados con un exquisito chocolate. Es el mejor regalo que puede llevar a los suyos y hacerse a sí mismo.
Ólvega cuenta con una rica y variada gastronomía propia. Parea comprobarlo no hay nada mejor que acercarse hasta aquí y probarla. Podrán saborear la "culeca" de San Marcos, las migas con uvas, el rancho, los torreznos, los sabrosos embutidos, las tortas de manteca, los rollos de San Blas, la limonada de Semana Santa,  el vino de terrizo, y los ya mencionados "zampaditos".
 


ASOCIACIONES DE LA VILLA
- Asociación Chiquilandia
- Asociación "Trovadores de la Paz"
- Asociación Juventud
- A. D. Ólvega
- AMPA ( Primaria y secundaria)
- Asociación "Los Mártires"
- Asociación de la 3ª edad
- Asociación "Cazadores Araviana"
- Asociación "Amigos de la Música"
- Asociación "San Cristobal"
- Asociación "Juventud de Muro"
 - Asociación "Amigos de las Ondas"
 
 
 
 
Imágenes:
- Anagrama de Ólvega 
- Frontón
- Vista aérea de la villa
- Molino de Almagre.


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Fotografías: Martín Fotógrafo