VOCABULARIO DE FILOSOFIA GRECO-ROMANA

Juan David García Bacca

 

CONOCER: dejar que la Luz, el Entendimiento Agente, imprima en nosotros las ideas, lo que de visible tengan las cosas (sentido griego) * aprender o captar con la mano lo que las cosas tengan de agarrable, firme y estable (sentido romano).

PROPOSICION: sacar a la luz en las palabras una idea * poner ante la mente las palabras para que las una de manera firme, estable, fija y segura, dando como un edificio verbal seguro en que apoyar la acción y la convivencia.

AFIRMACION: sacar a la luz en un sujeto un predicado que lo declare * afirmarse en un conjunto de palabras como en sentencia segura

NEGACION: quitar de un sujeto un predicado que no contribuye a declararlo o ponerlo a plena luz ideal * no apoyarse en una sentencia porque se la nota insegura.

VERDAD: descubrir o quitar a una cosa los velos que la encubrían para que así se vea a plena luz, clara y distintamente, lo que tiene de ideal o visible * sinceridad vergonzosa (vereor) por la que una cosa descubre lo que tiene de afirmable, de seguro, de base para una acción.

CONCEPTO: acto mental por el que se intuyen las ideas o visibilidades características de las cosas * acto mental por el que se captan (capere, captum) las cosas, a fin de tenerlas a disposición de la acción.

COMPRENSION de un concepto: número de notas o aspectos cognoscibles o intuibles clara y distintamente en una cosa * acto de prender o tomar consigo y para sí (cum) los aspectos seguros y firmes de las cosas, a fin de dominarlas en la vida jurídica, social, imperial.

EXTENSION de un concepto: panorama o conjunto de objetos visibles desde la comprensión o notas de un concepto * número de objetos que pueden ser comprendidos o prendidos por la comprensión o notas capturantes de un concepto. Así el concepto de hombre permite tratar y tener prendidos a todos los hombres, pues sabemos qué son y cómo lo son. El concepto de circunferencia permite construir objetos redondos con las propiedades de la circunferencia. Concepto como órgano prensor y manos sutiles.

UNIVERSAL: punto de vista panorámico, que permite abarcar con una mirada todos los objetos de cierta clase * dominio de un concepto, imperio a que se extiende, de modo que de todos se sepa sin más qué son y por tanto se los pueda afirmar y o afirmarse en ellos para obrar.

DEFINICION: señalamiento de los límites naturales de cada cosa a fin de verla clara y distintamente sin confundirla con ninguna otra * vallas o límites provisorios de una cosa, cuando la naturaleza no puso límites definitivos en nada; por tanto, definir es una tentación para conquistar y desdefinir tales linderos y fronteras innaturales. De ahí que la filosofía romana desdefina y confunda conceptos que los griegos habían cuidadosamente separado, pues eran visibles a parte. Por ejemplo, para el romano no hay sino dos causas: eficiente y material; la eficiente, cual fuerza, moldea y da la forma que quiere al material. Para el griego hay cuatro causas realmente distintas: material, formal, eficiente y final. El griego distingue cuidadosamente entre los sentidos y el entendimiento; para el romano la acción de todos ellos es fundamentalmente la misma: per-cepción (capere, captar), a-per-cepción (capere: captar para sí), anti-cipación (cogerle la delantera a las cosas futuras; en vez del sentido griego de pre-visión, ver por adelantado), concepto (capere, tener algo consigo mismo, posesión interior).

CIENCIA: ver con vista de ideas (eidenai, eidos) * tener las cosas, no por simple comprensión, sino por comprensión estable e inmutable.

EVIDENCIA: claridad y distinción de una cosa, proveniente de su luminosidad para la vista sensible o mental (apófansis, fáos, luz) * golpe de luz que nos deja inactivos (enargeia: en-a-ergon, sin acción); por esto el criterio de verdad para el romano no es la visibilidad o claridad de la cosa, sino su firmeza, seguridad, aprensibilidad.

SER: lo que es capaz de poseer una idea, es decir, algo que comienza por ser visible y termina en ser idealizable y visible con la mente * lo que es res, cosa firme, ratificada (reor, ratum, res), de modo que pueda ser res, posesión de cada uno. De ahí provendrá en la filosofía medieval la cuestión de si "ser" (ens) y "res" (lo firme) son lo mismo, si todo ser por ser tal es algo firme, estable en sí y seguro. De esta exigencia de seguridad y firmeza provendrá aquel matiz de escepticismo hacia las ideas que caracteriza a la filosofía romana clásica. No tiene sentido llamar escéptico al que sostiene que no es posible andar, asentarse y edificar nada sobre la luz, en la atmósfera solar y hacia el sol. Notar que la tierra sostiene mejor que la luz no es escepticismo. El heleno, centrado por constitución mental en la vista y en lo visible (ideas), se guardó inconscientemente de apoyarse en ellas, aunque creyó que lo visible, lo eidético de las cosas era la "esencia" de las mismas; y así su filosofar y su filosofía, como queda dicho, fueron teoría, contemplación de ideas. El romano, por imperativo vital, se pone en plan de afirmarse sobre las cosas, de asentarse en ellas, de tentarlas en su realidad, y descubre, como quien quiere andar, que la tierra es más firme que el agua, que lo real-material y lo real-vital -las virtudes y pasiones- son más seguras y firmes que lo eidético y las ideas.

CAUSA EFICIENTE: poder para configurar una materia de modo que en el término del proceso la cosa ostente una idea que sea su idea, es decir, su forma. Causa eficiente a servicio de forma y forma a servicio de idea * fuerza (vis), que violenta ("vis" es el equivalente del griego bia), lo material para sacar de él un efecto para los fines que el hombre se ha propuesto. La geometría es para los romanos una ciencia que sirve para configurar lo real, para darle formas que pueden ser obtenidas por obra de las manos, mientras que para el griego las causas eficientes se asemejaban a las causas vitales, cuyo efecto no es la geometría, sino las figuras visibles, coloreadas, dispuestas según un orden en el que la obra humana nada tiene que hacer sino dejar que ellas espontáneamente hagan. Renuncia a la acción, frente a plan de obrar y transformar lo real.

CAUSA MATERIAL: potencia ordenada a pasar a un acto que llegará a su perfección o final (entelequia) cuando esté ostentando una idea como forma suya, y que podrá ser expresada en una definición y tranquilamente contemplada * material o materia en bruto, no ordenada a una forma, sino moldeable por una acción externa, por una fuerza que no le hará fuerza o le vendrá violentamente, puesto que no es materia hecha para una forma especial, sino que la configurará según un plan que el hombre se haya inventado para dominar y mandar en lo real. La materia, dirá la filosofía romana, posee intrínsecamente una fuerza de cohesión de sus partes. Frente al laisser faire del plan contemplativo griego, el hacer según un plan propio, lema del romano. Y añadamos que de este concepto de material amorfo y maleable, y causa eficiente de tipo fuerza que violenta lo real para configurarlo según un plan geométrico surgirá la filosofía natural moderna, y toda la física galileana y toda la técnica moderna.

JUICIO: operación mental en que el entendimiento actúa como juez de lo que las partes le presentan como hechos y los juzga según leyes o normas , de modo que la sentencia convierta el simple hecho o dato en un derecho aplicado, con valor. Así cuando el romano forma interiormente esa operación mental que desde él llamamos juicio, -la segunda operación del entendimiento según los manoseados manuales de lógica-, no intenta decir lo que la cosa es, sino decretar (decretum) si lo que la cosa es y está presentando ante la mente consuena con las normas de lo que debía ser, si es lo que debe ser. Y esta unión entre ser y deber ser, quedando reservado al entendimiento en Juicio decidir y sentenciar sobre tal adecuación o conformidad entre es y debe ser, pasará a toda la filosofía posterior, y de ella provendrán aquellas normas a priori o formas mentales que el entendimiento posee antes de toda experiencia, según Kant, y con las que tienen que concordar los hechos o datos empíricos para ascender a la categoría de científicos, y entrar en el Mundo ordenado de la Experiencia. Por muy extraño que parezca, el entendimiento helénico no funcionó jamás según esta operación de juez mental que da juicios y sentencias con ideas funcionando cual normas jurídicas. Para él no había más operación que la intuición: mirar lo que la cosa ostente de visible, seguro de que lo que ostenta es lo que debe ser. Ellas saben lo que hacen. De ahí que sea un error garrafal traducir apofansis por juicio, pues aquella palabra significaba "sacar a la luz en las palabras una idea, de modo que si la palabra tiene forma de sujeto se le haga salir a la cara los colores del predicado", y así ostentará entonces el sujeto, como suyo, lo que es el predicado. Lo cual no es juzgar, sino admitir los hechos, dar lo hecho por bueno. Y se pudiera seguir a lo largo de la historia, el proceso por el cual se va perdiendo poco a poco el matiz de "juicio jurídico" y se llega, con todo, a conservar lo básico: juicio como sentencia mental a base de normas a priori, propias del entendimiento (primeros principios, categorías, ideas innatas), sentencia que recae sobre la verdad o falsedad de la idea, de los que se presente por muy evidente que a primera vista parezca, para dictaminar si es res, si es cosa firme o no. Sentarse en plan de juez frente a las cosas; actitud incomprensible para el griego, que sólo se sentó ante ellas en plan de espectador teatral, complaciente y encandilado.

NOTICIAS: lo que las cosas dan a la publicidad, lo que han hecho ya circular entre los hombres y tiene ya carta de naturaleza ciudadana, norma pública. De los romanos nos proviene la frase "sentido común", el criterio de consentimiento del género humano, como criterio de verdad, criterio de juez. Desde que el hombre se siente unido con todos los hombres, la universalidad ciudadana cobrará derechos filosóficos; y frente al universal abstracto y dehumanizado o no humanizado aún de los griegos, se impondrá poco a poco el criterio del Género humano como un valor universal, como norma de verdad. Ahora bien, el romano fue el primero que realizó en grande la unidad política efectiva del género humano; y la llevó a cabo convencido de que la naturaleza no había puesto en nada límites o fronteras definitivas, y que, de consiguiente, no había por qué respetar ninguna. Eran, por tanto, las noticias aquellas sentencias, opiniones, juicios, que habían llegado a adquirir valor universal, difusión en todo el género humano. Y toda sentencia había de tender a conventirse en noticia, y no quedarse, como entre los griegos, como patrimonio más o menos esotérico, peculio de una escuela o academia.

DECRETOS: el sabio auténtico da decretos, que deben ser no solamente verdaderos o no falsos (neque satis est non esse falsum), sino que tienen que ser estables (stabile), fijos (fixum), ratificados (ratum), tan inconmovibles que la misma razón no pueda ya moverlos (quod movere nulla ratio queat). Entre decretos, noticia, juez, juicio, sentencia, género humano, la conexión es evidente. Pero no olvidemos que la introdujo e impuso en el mundo el romano clásico. A esto llamo "sentido imperial" de su filosofía.

OBJETO: notar que las cosas son como flecheros que arrojan contra las potencias vitales conocedoras los dardos o flechas (iectum ob) de sus propiedades y esencias para que no tengamos más remedio que afirmarlas y tomar nota de ellas, de que existen, de que son tales o cuales. Este término de nuestra teoría del conocimiento se lo debemos a los romanos, y no se encuentra por parte alguna en la filosofía griega. ¿Qué griego notó que un espectáculo flechara audazmente sus ojos?. Las ideas y las cosas encontraban en el griego la puerta siempre abierta de par en par, eran bienvenidas a cualquier hora y en cualquier circunstancia; que del hombre griego, y no de todo hombre vale aquella preliminar sentencia de los Metafísicos de Aristóteles: "todos los hombres apetecen por naturaleza saber con saber de vista (eidenai)".

 

 

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